martes, 29 de marzo de 2011

La ley 8901

Federico Ruiz W.
Politólogo

Desde el 27 de diciembre del año pasado está vigente la ley número 8901 ("Ley de Porcentaje mínimo de mujeres que deben integrar las Directivas de Asociaciones, Sindicatos y Asociaciones Solidaristas"), que obliga a cualquiera de las organizaciones antes mencionadas, más las asociaciones de desarrollo comunal, a tener en sus respectivas juntas directivas un 50% de cada género y en caso de ser un número impar, que la diferencia no sea mayor a uno.

La intención de la ley es loable pues busca garantizar espacios que algunas veces se ven cerrados a las mujeres. Sin embargo, la cura resulta mucho peor que la enfermedad.

Quienes alguna vez hemos buscado la manera de consolidar un grupo de interés de forma legal, en el marco de la ley de asociaciones, sabemos que constituir una junta directiva no es una tarea fácil. Mucha gente quiere ayudar en una asociación, pero no se comprometen a estar en una junta por el tiempo que consume. De partida estamos ante un problema que no tiene que ver con género, pero al existir una norma que obliga a un número, las trabas aumentan.

Pero también hay que reconocer que existen casos donde los intereses son exclusivos de uno u otro género y no hay nada de diabólico o perverso en ello. Puede que existan temas de solo hombres y temas de solo mujeres. Nada más pongo un ejemplo: ahora, con la nueva ley, es imposible una junta directiva 100% femenina para constituir la "Asociación de sobrevivientes de cáncer uterino". Contrario sensu, sería igual de imposible la junta de la "Asociación de sobrevivientes de cáncer de próstata".

En estos ejemplos, obligar a una participación por género, en temas de mucha sensibilidad me parece moralmente reprochable y probablemente esas asociaciones no lleguen nunca a existir por los mandatos de la nueva ley. Queda entonces limitado el derecho garantizado en la Constitución Política a la libertad de asociación.

Lo cierto es que ya se sufren las consecuencias de la ley, porque hay organizaciones que son más proclives a tener el interés de mujeres o de hombres. La Directora Ejecutivo de DINADECO, Shirley Calvo, anticipándose a este problema, presentó a la Asamblea Legislativa la propuesta de que en caso de no conseguirse la paridad, por inopia, se permitiera una conformación distinta. No le hicieron caso y hoy, obligada a cumplir una ley de la República, 24 Cen-Cinaí quedaron a la deriva sin su cédula jurídica, pues no se consiguen hombres que conformen la directiva.

Quedamos sin el santo y sin la limosna. Ahora no solo no existe una asociación, porque no se consigue un número suficiente de hombres que la integren en sus puestos directivos, sino que además niños que requieren de los servicios que antes se brindaban, hoy están en problemas.

Podríamos seguir planteando ejemplos ficticios o reales, llegando a la misma conclusión: esta ley no solo no arregla el problema de la participación de mujeres en puestos directivos de asociaciones o sindicatos, sino que además atentan directamente con su conformación y veremos como la sociedad civil legalmente organizada, irá en retroceso.

La solución no pasa por lo que dice la Directora de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa, doña Gloria Valerín, para quien "nadie está obligado a lo imposible" y que si la ley no se puede cumplir, entonces es como si en realidad no existiera. La ley es dura, pero es la ley. No es posible cumplir o no la ley según la interpretación de cada quien. ¿Se imaginan la anarquía en la que caería el país?

Esta ley o es derogada por la Asamblea Legislativa (lo que debería pasar), o es declarada inconstitucional por la Sala IV (lo que seguramente pasará). Lo cierto del caso es que, si se quiere resguardar el derecho funtamental de libre asociación, la ley 8901 debe dejar de existir.


miércoles, 2 de febrero de 2011

¡MUERA LA INTELIGENCIA!

Pasquín de Fritzburgo
Año 1 - Vol 1 - Ed 2

La Universidad es cosa del pasado. El debate de las ideas más contrapuestas o la posibilidad de evolución del conocimiento están sobrevalorados. Por eso el "Estado Puro, Noble y Casto de Fritzburgo", ha decidido ponerse en sintonía con la última moda que impera en un país vecino. Se ha decidido eliminar la palabra "universidad" y ahora se hablará de "Centros de Educación Única Superior" (CEUS).

Siguiendo la máxima del Director del "Nuevo Consejo Antiuniversitario" del país vecino, el señor Cortés, de ahora en adelante la investigación, debate y educación se realizará según "una visión ética de lo que debe ser la producción del conocimiento"*. Claramente, dicha visión ética está definida por el propio señor Cortés y el resto del Consejo Antiuniversitario, para, con base en ella, definir qué se discute, con quién y además quiénes son los llamados a escuchar. Fritzburgo adoptará esa medida y solo utilizará en su educación superior aquello que ha sido previamente acordado en el país vecino.

Sin embargo, es importante retomar la historia de estas nuevas ideas progresistas del país del norte. Ya en julio de 2005, en la misma universidad (sic) del país vecino, se impidió que un profesor catedrático, premio Nóbel, expresidente y además Doctor Honoris Causa de esa misma "casa de estudios", diera una entrevista radiofónica. En esa ocasión, prácticamente no existió una voz dentro del centro que cuestionara esa actuación. ¡Ah maravilla! ¡Llegaban nuevos tiempos!

Poco después, en aquel lugar se discutía un tema de cierta relavancia y un grupo de "estudiantes" que se atrevieron a pensar distinto, haciendo sentir su opinión, fueron perseguidos y amedrentados por atentar contra el fantástico pensamiento único.

Este reportero fue testigo de la última moda en la forma de hacer debates: cuando los del pensamiento único hablan, se guarda silencio y luego se aplaude a más no poder; posteriormente, aquellos blasfemos que piensan distintos, en cuanto abren la boca, son abucheados a punta de silbidos y gritos. No puede contaminarse la "universidad" (sic), con valores que atentan contra la ética de la élite.

El tiempo avanza y no hace mucho se escuchó un grito de alguien que ponía las cosas en orden, frente a una turba de mal-amansados que pretendieron pensar distinto: "¡Ustedes no son nada!" Todo por defender a la gente que de forma realmente valiente cierra las puertas a los que buscan una educación distinta.

La semilla que habían plantado algunos hace años atrás ha dado frutos y no solo con estudiantes. Las autoridades del Consejo Antiuniversitario no se podían quedar atrás y finalmente dieron el toque de gracia.

Cuando un señor bastante polémico, que por pura coincidencia es premio Nóbel, fue invitado a dar una charla sobre sus descubrimientos, a último minuto el Consejo Antiuniversitario movió sus fichas para impedir que tan vulgar evento se diera. Una verdadera pena que al final el Dr. Watson diera su charla y que la decisión del Consejo no prosperara.

Sin embargo, es de reconocer el cambio del líder del Consejo Antiuniversitario, quien en su campaña para llegar al puesto que ahora tiene, se dejó decir que seguía el sueño de una figura tan vieja, superada y equivocada como Rodrigo Facio. Parece ser, que ahora ha encontrado el sendero del bien y más bien señala la pauta sobre "la visión ética" en la "producción del conocimiento".

Estamos esperando que inicien la quema de libros profanos que se encuentran en las bibliotecas universitarias (verdaderos templos de propagación de porquerías), tales como "El Anticristo" de Nietzsche, "Mein Kampf" de Hitler, "El Corán", "La Biblia", y tantísimos otros que atentan contra la "visión ética" del Consejo Antiuniversitario. Los buenos estudiantes están esperando con ansias para que les indiquen cuáles libros pueden leer, si es que pueden leer.

Parece ser que ahora más que nunca retumban las sabias palabras del general franquista Millán Astray cuando le grito al pachuco rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno: "MUERA LA INTELIGENCIA".

Las palabras que deben quedar eternamente en el olvido del "señor" Unamuno, cuando pretendía defender una visión equivocada del concepto universidad, son estas: "Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha."

Así pues, no más universidades en Fritzburgo. "¡QUE VIVA LA VISIÓN ETICA EN LA PRODUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO!"


*Declaraciones dadas en el programa radial "Nuestra Voz", bajo la dirección de la periodista Amelia Rueda, el 2-2-2011.

lunes, 24 de enero de 2011

Acertijo electoral

Pasquín de Fritzburgo
Año 1 - Vol 1 - Ed 1

El recién creado "Estado Puro, Noble y Casto de Fritzburgo" está un dilema y solicita la ayuda e imaginación del estimable lector para resolverlo.

Los sabios constituyentes de la nación han decidido que el Primer Premier, líder indiscutible por mandato popular, se vea acompañado para tomar las decisiones por un Consejo Político Superior, el cual estará formado por un único representante de las diez provincias que forman Fritzburgo.

Estos diez representantes, por supuesto serán elegidos cada uno en su región, por voto popular directo. Sin embargo, el Consejo Electoral Bien Ñoño de Fritzburgo ha dicho que, para ir con el espíritu de los tiempos, debe existir absoluta paridad de género en el Consejo Político Superior (cinco buenos hombres y cinco buenas mujeres públicas del país).

Los sabios constituyentes se están quebrando la cabeza para ver cómo se garantiza paridad de género en un órgano colegiado que proviene de sistemas de elección uninominal (uno por provincia).

¿Podría algún lector de este Pasquín, ayudar a los sabios del Estado Puro, Noble y Casto de Fritzburgo a tener paridad de género en su Consejo Político Superior?

jueves, 13 de enero de 2011

El peligro de la mala prensa

Federico Ruiz
Politólogo

Hace pocos días, un joven mentalmente desequilibrado, abrió fuego en Arizona, hiriendo a muchas personas, incluyendo a una congresista y matando a varias otras, incluyendo a una pequeña niña. De inmediato se inición en Estados Unidos un debate sobre la violencia en el discurso político tanto en comentaristas, como en periodistas y los propios políticos. ¿Será acaso que la palabra de un periodista puede motivar a alguien a tomar armas contra un representante popular?

Debo reconocer que en ese debate me mantuve muy dubitativo, hasta que algo más cercano me confirmó cuan peligrosa es la pluma del periodista, si se quiere utilizar para generar escándalos que vendan.

El periódico La Nación, en una nota del periodista Alvaro Murillo, publica el titular: "Canciller Castro ve necesario reconsiderar tradición pacifista" y en su primer párrafo dice:

"Es hora de reconsiderar el pacifismo que caracteriza a Costa Rica. Es hora de armar fuerzas de seguridad que no se llamen ejército, pero que tengan capacidad de defensa contra ejércitos extranjeros en eventuales confrontaciones."

La noticia generó una profunda indignación en muchísimas personas, quienes sin más, empezaron a decir que el Gobierno de la Presidenta Chinchilla, especialmente a través de su Canciller René Castro y su Ministro de Seguridad José María Tijerino, están empeñados en crear un ejército en Costa Rica.

Pero nada más alejado de la verdad. Basta leer la entrevista COMPLETA que le hiciera Radio Nederland al Canciller Castro, para darse cuenta que lo escrito por Alvaro Murillo en La Nación es cuando menos amarillista.

De hecho al Canciller se le pregunta:

"Pregunta: ¿Peligra la paz entre ambos países si Nicaragua continúa con su presencia militar en la zona que Costa Rica reclama como suya ?

Respuesta: Si Costa Rica hubiera tenido un ejército, probablemente eso sería una zona de guerra. Pero hemos venido a defender en los foros del derecho internacional la decisión de un país que decide desarmarse hace sesenta años; decide que ese es su modo de vida, que tiene derecho a ser soberano, a tener integridad territorial y al mismo tiempo a ser desarmado...

...Hemos apostado por una forma de ser y es parte de nuestro destino, algo que es consustancial con nuestra nacionalidad; estamos defendiéndolo a plenitud y preparados para dar esa batalla legal con la intensidad que se requiera." (El resaltado no es del original).

Más adelante en la misma entrevista:

"Pregunta: ¿ De continuar escalanado esta situación, podría su país llegar al extremo de congelar relaciones diplomáticas con Nicaragua?

Respuesta: No hemos excluido ninguna decisión de las que se establecen en el derecho internacional, bilateral o multilateral. Hemos analizado y mantenemos vivos todos los escenarios. Es la única arma que Costa Rica decidió ejecutar. Nosotros tomamos la decisión de no recurrir a echar atrás medidas como la proscripción del ejército y tratar de levantarlo de nuevo, ni la intervención de países amigos en forma armada o presencia militar, sino limitarnos al uso de todos los instrumentos del derecho internacional."

Luego ante una pregunta clara, una respuesta del Canciller tajante:

"Pregunta: ¿Da pie esto para decir que Costa Rica, la democracia centenaria, está obligándose a girar hacia una sutil militarización?

Respuesta:
Claro que no. Hay una diferencia considerable entre un ejército y una policía. El ejército tiene una capacidad ofensiva, de ataque. Aquí hablamos básicamente de equipos de movilización. No queremos una artillería pesada para un policía defensiva. Los ejércitos tienen una cultura militar, de secreto, de no control sobre ellos, pero nada de esto opera en una policía civilista. Lo que sí esperamos es que haya una mejoría en el cuido de las fronteras marítimas y terrestres.

Un ejemplo es Panamá, que una vez abolido su ejército, cuida su frontera con Colombia a través de un cuerpo policial especializado, moderno, equipado.

Jamás dar un paso atrás y volver a los viejos ejércitos y las botas militares, que solamente traen a la memoria su sed de política y control sobre la democracia."

El Canciller pasa durante toda la entrevista machacando una y otra vez el deseo de Costa Rica de ser un país desarmado, que confía en el derecho internacional para resolver sus problemas. Pero esto parece que no merece un titular de La Nación.

Hoy mucha gente comenta y pide explicaciones que no hay que pedir, porque nunca fue el interés del jerarca dar a entender lo que un medio de comunicación asegura. Perdemos el tiempo, perdemos energía, perdemos la atención de lo importante y lo que es peor, perdemos la unidad nacional frente a la fuerza invasora.

Parece atinado el debate que hay ahora en los Estados Unidos, frente a una prensa con un lenguaje agresivo, que genera consecuencias no deseadas por nadie.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Haciendo historia

Federico Ruiz W.
Politólogo

El 2010 fue un año histórico para Costa Rica y me siento profundamente orgulloso de haber sido parte de sus dos momentos más importantes. Uno de ellos por decisión propia, el otro gracias a la fortuna...

Un grupo muy grande empezamos el año buscando, con todas nuestras fuerzas, llevar a una mujer a la presidencia de la República. El trabajo fue intenso, cívico, profundamente democráctico, y dio resultado el primer domingo de febrero, cuando Laura Chinchilla logró un impresionante triunfo en las elecciones presidenciales. En ese momento me sentí parte de la historia nacional, habiendo puesto, junto con miles de personas más, un pequeñísimo grano de arena.

No sabía que terminaría el 2010 en Washington, D.C., en la Misión Permanente de Costa Rica ante la Organización de Estados Americanos, muchos menos era imaginable pensar que el 31 de octubre, fuerzas militares nicaragüenses invadirían el territorio nacional.

Ese domingo, mientras veía un partido de fútbol americano, recibí dos llamadas: una de Costa Rica, donde se me avisaba por primera vez de los acontecimientos y que estuviera atento, luego otra del Embajador Enrique Castillo convocando una reunión de emergencia en la embajada a las 8 de la noche para esperar noticias desde San José y decidir sobre las acciones que nos correspondían.

La primera batalla diplomática se libraría en la OEA, y sin yo quererlo, era nuevamente parte de un acontecimiento histórico. Algún día, cuando haya pasado suficiente tiempo y las ideas estén más claras, espero poder hacer un recuento de todo lo que pasó desde el último día de octubre hasta el final del ciclo el 7 de diciembre (si es que ese es el fin de la historia).

Lo que sí puedo decir ahora, es que en poco más de un mes el equipo de trabajo de Cancillería, liderados por el Ministro René Castro y el Vicecanciller Carlos Roverssi, junto con el equipo de trabajo de la OEA, bajo la batuta del Embajador Castillo, trabajamos días y noches sin dormir, con profundo patriotismo, por defender el territorio nacional con nuestra arma más potente: la razón.

Queriendo o sin querer, participé en eventos de un año que difícilmente se olvidará. Ahora llegará un 2011 lleno de misterios por resolver...

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Por qué gana el de mayor edad?

Federico Ruiz
Politólogo

En mi conocido fanatismo por seguir campañas electorales de todo tipo, una vez me puse a seguir, de forma muy tangencial, el "conclave" de los Hermanos Maristas para elegir a su Superior General.

Lo primero que me llamó la atención fue la composición de su mesa principal: el presidente sería el Hermano de mayor edad presente y curiosamente el secretario sería el Hermano de menor edad presente.

Me hizo mucha gracia que en ese sistema se reconociera que la persona más joven (independientemente de su edad), tuviera la capacidad para desenvolverse en una tarea tan complicada. Cosa por demás obvia, ¿o es que acaso uno se convierte en un completo anodino cuando tiene a una persona más vieja a la par?

Sin embargo en Costa Rica, seguimos arrastrando vicios del pasado y un reconocimiento a las personas de menor edad no se da. Uno de ellos está en la Constitución Política, en un caso prácticamente imposible de cumplir: cuando dos candidatos presidenciales, luego de una segunda ronda, lleguen a empatar en número de votos, la Presidencia de la República la obtiene el candidato de mayor edad.

Cuando hablamos de los gobiernos locales el asunto es peor. Basta que en las elecciones para alcaldes, síndicos, síndicos suplentes e intendentes, en caso de un empate en primera ronda, gana el de mayor edad y de una vez con su respectivo suplente (artículo 202 del Código Electoral).

Es también dificilísimo que en una elección local se de un empate númerico y que tan absurda norma se aplique. Pero si algo he aprendido de elecciones relativamente pequeñas, donde además hay un alto abstencionismo, es que esas eventualidades pueden suceder.

La pregunta obligatoria es: ¿a cuenta de qué, en caso de un empate, debe declararse triunfadora la persona de mayor edad? Eso me parece tan aberrante, como si la norma dijera "en caso de empate entre un hombre y una mujer, gana el hombre". ¿Por qué no hacer una norma donde el candidato de menor edad es quien triunfa?

Me dirán que es una exageración y que claramente no es lo mismo comparar las capacidades del género, con una supuesta "mayor experiencia para el servicio público dada por la edad y que debe ser reconocida de alguna forma".

Pero ¿quién dice que estamos hablando de un candidato A que tiene 80 años, frente a un candidato B que tiene 25? ¿No podrá tener candidato A 48 años y candidato B 47? ¿Es acaso tanta la diferencia en un año, o en un mes, o en un día, que deba violentarse el más elemental de los principios democráticos para hacer ganador a una persona, por algo tan circunstancial como la edad?

Porque seamos sinceros, una norma de ese tipo, nos dice principalmente dos cosas:

1. Somos tan tacaños que no estamos dispuestos a financiar una segunda ronda electoral para ver si nuevamente SON LOS VOTANTES quienes definen sus representes; y

2. Burlamos la voluntad del votante, que en realidad lo que ha dicho (mediante esa casualidad matemática), es que de forma TRANSITORIA ningún candidato tiene la mayoría requerida.

Soy partidario al cien por ciento, que en el remotísimo caso de un empate, sea necesaria una nueva elección a pesar del costo, porque en una elección lo que importa es la voluntad del electorado. Pero en ultimísima instancia, si por cosas de la vida ese empate persistiera, creo más en la fuerza del azar, que en una disposición discriminatoria por razones de edad.


1 de diciembre

Federico Ruiz
Politólogo

El 1 de diciembre debería ser uno de los días más celebrados en Costa Rica, y sin embargo, pasa casi por completo desapercibido. Propio de un país del que estoy cada vez más convencido, valora más su legado histórico por pura conveniencia coyuntural, que por verdadero sentido de lo propio.

Hace 189 años entró a regir de forma provisional la llamada "primera Constitución Política" de Costa Rica: "el Pacto de Concordia". Es el verdadero primer acto de todo el país demostrando de forma inequívoca su deseo de independencia, tanto de España, como de la Diputación Provincial de León en Nicaragua. El 1 de diciembre de 1821 Costa Rica le grita al mundo que a partir de ese momento, es el propio país el que decidirá de forma unitaria, su futuro. Un proceso que nos resultó muy complicado y que empieza a consolidarse dos años después luego de la Guerra de Ochomogo, cuando republicanos derrotan a monárquicos.

Por la razón anterior es que el suscrito prefiere que se celebre la independencia de Costa Rica el 1 de diciembre. Entiendo que algunos quieran que sea el 29 de octubre, cuando Cartago se separa de España y se adhiere al imperio mexicano. Mi problema con esa fecha es que representa solo el sentir de una parte de Costa Rica (Cartago) y aunque la decisión en sí es independiente de los designios de España, al final resulta una sumisión a otro Estado.

Ahora bien, si celebrar la independencia un 1 de diciembre podría resultar muy etéreo y con poco sabor, el otro gran acontecimiento que deberíamos recordar para esta fecha es la abolición del ejército como institución permanente.

Hace 62 años, don Pepe Figueres de forma visionaria y a pesar de ser el comandante triunfador de una noble revolución, elimina la existencia de las fuerzas armadas. Acto posteriormente reconocido en la Constitución Política de 1949.

Hoy, por la fuerza de las circunstancias, ante la invasión nicaragüense, nos vemos obligados a recordar todos los días que no tenemos ejército, que nuestras armas son la diplomacia y el derecho internacional. Pero muy pocos, tienen conciencia de la fecha que dio inicio a esta cualidad del ser costarricense. No es el 11 de abril cuando nos acordamos de Juan Santamaría, el 25 de julio cuando nos acordamos de la anexión de Guanacaste o el 15 de setiembre cuando celebramos una independencia ajena.

Hace pocos días el Dr. Kevin Casas propuso con mucho tino, que el 1 de diciembre sea declarado "feriado" para realzar el simbolismo de la abolición del ejército. Propuesta tomada a la exdiputada Hilda González quien la presentó a la Asamblea Legislativa hace un tiempo y que ojalá algún diputado actual la acoja.

Ya sea porque un 1 de diciembre promulgamos nuestra primera Constitución Política, o porque se conmemora la abolición del ejército, esta fecha debería estar mucho más presente en el ideario tico. Pero incluso, aunque nuestro Congreso se haga de la vista gorda, un grupo de ciudadanos de forma independiente deberían celebrar esta fecha patria, para que quede constancia de un pueblo agradecido con aquellos que definieron nuestra forma de ser.